Resulta que no éramos más vatos ni menos vatos, somos mujeres con criterio, mujeres que nuestra personalidad nunca entro en el molde, nos gusta la naturaleza libre, las fiestas con música y baile sin mirar a nadie, nos gusta expresar los sentimientos pero sobre todo una respetuosa y bien analizada opinión, hablar en voz alta mientras pensamos y usar la creatividad a nuestro favor.
Resulta que no éramos muy vatos, somos mujeres ejerciendo nuestra independencia, valores, derechos, ambiciones y criterio como un ser humano, como persona en la sociedad, como ente social responsable, que ejerce su derecho de educación.
EL valor de parir no viene en falda o pantalón, el valor de tomar decisiones para sobrevivir no es más cómodo en falda o pantalón, la necesidad de ser escuchado para un mundo mejor no viene en falda o pantalón, comer no es más cómodo en falda o pantalón, las mujeres no somos más vatos por la falda o el pantalón, las mujeres somos mujeres, seres humanos libres con derechos, obligaciones y responsabilidades en falda, vestido y pantalon.