¿ Te imaginas?
Tener esta edad y dormir solá
¿Te imaginas?
Tener esta edad y no haber reflexionado lo suficiente para quererme incondicionalmente, para querer pasar momentos increíbles conmigo misma
¿Te imaginas?
Qué en las largas noches de imsomnio sólo me soportará, regañandome, reclamandome, diciéndome una y otra vez que por mi culpa no soy feliz, que soy un ser incomprendido, ansioso, sólo por no sentarme a evaluar mis decisiones y justificarlas entre buenas y malas.
¿Te imaginas?
Que está edad aún no entendiera las distintas formas de amor que existen y aún me justificara diciendo que nadie sabe querer, como si la vida tuviera un manual que nos funciona a todos
¿Te imaginas?
Tener que cargar a todos lados mi cara de amargura porque es la única armadura que me proteje de mi misma y de lo mucho que me pueden llegar a amargar las cosas inquietas e inmoviles.
¿Te imaginas?
Que anduviera por ahí balanceado las cosas buenas y malas como si yo fuera un malabarista esperando el aplauso del tiempo como si el tiempo fuera mi público, en lugar de hacer ese esfuerzo extra por no imaginar los peores escenarios
¿Te imaginas?
Ser aún esa persona que dice todo el tiempo, estoy bien, yo puedo con todo, en lugar de poner mis malas costumbres en la mesa y limpiarles las culpas, porque gracias a ellas soy quien soy y he aprendido mucho a sobrevivir.
¿Te imaginas?
Que esta edad dejara de pensar que la luna me persigue y apagara mi imaginación justificando me con la edad.
¿Te imaginas?
Que a esta edad dejara de hacer ejercicio sólo para acumular enfermedades y ponerme a la moda con los últimos tratamientos
¿Te imaginas?
Que a esta edad la vanidad me siguiera evitando hacer cosas, imaginate que aún la siguiera escuchando y dejara de comer, dormir, convivir y usar artilugios de tortura constantemente sólo porque no se calla.
¿Te imaginas?
No saber escribir para desahogarme, para descargar todos los pensamientos que simplemente ahogan a las tres de la mañana, cual olas revoltosas y humillantes
¿Te imaginas?
Qué aún tuviera que cargar todos los minutos del día el costal con los sentimientos de los demás como si fueran míos, y tener aún la fantasía de intentar resolverlos sin abrir mi costal primero para aprender como se hace.
¿Te imaginas?
Es cansado tener que imaginar todo esto.
¿Te imaginas?
Dormir todos los días a tu lado sin que te tomes en serio arrullar a todos mis demonios, porque estoy harta, cansada, temerosa y valiente de andar lidiando con ellos todos los segundos de mi vida. Porque en realidad me interesa quererte.